ASOCIACIÓN TÉCNICA DE EMULSIONES BITUMINOSAS

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María Jose Sierra

María Jose Sierra

La mayor parte de mi vida profesional la he desarrollado en el campo del control de calidad. Mi primera experiencia laboral fue en una empresa de Control de Calidad de ámbito nacional, en Sevilla, y recuerdo que me asignaron la sección de Análisis Químico. Al pasar un día por la sección de carreteras, ví una muestra de mezcla bituminosa (que por cierto, tuve que preguntar qué era).


Me explicaron que se iba a crear en Sevilla la sección de asfaltos, que ya no se mandarían las muestras a la central de Madrid; me dieron unos cuantos libros para empaparme (el famoso “Manual de control de fabricación y puesta en obra de mezclas bituminosas” del entonces MOPU, y ¡hasta el Manual del Asfalto! de The Asphalt Institute), y unas cuantas charlas a cargo de los técnicos que habían intervenido en el control de calidad durante la construcción de las autopistas Sevilla-Cádiz y del Mediterráneo; y me adjudicaron la sección.


Y así empezó lo que yo he considerado siempre mi “amor a primera vista” con el mundo del asfalto, que además se ha ido acrecentando con el tiempo.


Curiosamente, y estoy hablando de 30 años atrás, las primeras técnicas bituminosas que conocí fueron de frío; concretamente las lechadas; que se aplicaron en una autopista y con bastante buen resultado.


A mediados de los 90, tuve el primer contacto con el reciclado in situ con emulsión, que se utilizó en distintas avenidas de Sevilla. Prácticamente todos los que intervinimos estábamos aprendiendo y nos parecía un mundo. Entre la buena voluntad de todos y también, que se ejecutó en un mes de agosto en Sevilla, el resultado fue espectacular. Más tarde llegaron las grandes obras de reciclado de la autovía A-92, que fue un campo de aprendizaje y experimentación magnífico.


Sin embargo, estas técnicas en frío fueron relegándose, quizá porque con la bonanza económica, no se consideraba tanto el aspecto económico, y tampoco existía esa conciencia ambiental que hay ahora.


Por citar otra de las técnicas con emulsión, he tenido la suerte de intervenir en el proyecto de investigación de mezclas templadas que ha supuesto la mayor actuación hasta la fecha en España (que me corrija alguien si ya no es así; lo que no dejaría de ser una buena noticia) con esta tecnología: una carretera de 13,95 km, en la que las tres capas de firme (base, intermedia y rodadura, se han ejecutado con mezclas templadas con emulsión).


Es llamativo, que precisamente en momentos como los actuales, en los que se repite hasta la saciedad la necesidad de tener en cuenta los condicionantes ambientales; reducción del consumo energético, la reducción de emisiones, la seguridad y salud laboral,..., en relación a los cuales las técnicas con emulsión, están en posición más que ventajosa, no se utilicen con la frecuencia que sería de esperar.


Se puede argumentar que los técnicos que conocían y aplicaban estas técnicas ya están jubilados, pero ante eso, nunca como ahora, desde las empresas y desde las asociaciones (ATEB, ATC,...) fundamentalmente, se he hecho y se hace de forma continua un esfuerzo importante impartiéndose cursos de formación, se redactan documentos como Pliegos, Recomendaciones Técnicas, Monografías, etc, de los que antes no se disponía y que facilitan enormemente la labor de todos los intervinientes en la obra.


-La maquinaria y equipos de puesta en obra se van desarrollando y perfeccionando cada vez más.
-Los métodos de diseño de las fórmulas, así como los de caracterización y control han alcanzado un nivel de desarrollo altísimo.
-Los esfuerzos en investigación e innovación para estas técnicas han sido considerables, y no solo para las técnicas que emplean la emulsión; sino en el de las propias emulsiones, el desarrollo ha sido espectacular.
-La disposición de los fabricantes en el asesoramiento técnico a la hora de elegir la emulsión adecuada a los áridos disponibles, tipología y tráfico de la carretera, capa y climatología de la zona?


Si comparamos estas condiciones de ahora con las existentes anteriormente, las diferencias son evidentes; resulta que hoy contamos con más garantías que nunca para que el empleo de estas técnicas sea un éxito seguro.


-Entonces, ¿qué está pasando?, ¿Por qué no se utilizan con profusión estas técnicas en obras en las que resultan técnica y económicamente idóneas?. ¿Es achacable solo a la crisis económica?. Bien es verdad, que obras nuevas hay pocas, y gran parte de la inversión disponible va destinada a la conservación, pero hay técnicas estrella en rehabilitación como las que ya he mencionado del reciclado in situ, las lechadas,...que tendrían que ser de empleo prácticamente generalizado y no esporádico.


La verdad es que me lo me pregunto y no tengo la respuesta.

 

Por lanzar un apunte, creo que es fundamental empezar por el proyecto; es muy complicado que si no están contempladas en el proyecto puedan llevarse luego a cabo, por lo que más que impulsar o valorar en las ofertas de obra; debería impulsarse a que se valoraran ya en la fase de proyecto.

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