BLOG

ASOCIACIÓN TÉCNICA DE EMULSIONES BITUMINOSAS

Tlf.: 91 329 17 37 |  Fax.: 91 329 28 66

email - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Miércoles, 22 Marzo 2017 10:41

Soy una emulsión bituminosa y romperé cuando tú me digas…

Written by 
Rate this item
(9 votes)

Buenos días (o tardes o noches) a todos. Supongo que debo estar empeorando, pues hoy me he levantado otra vez con ganas de hablar de emulsionantes de betún. Pido disculpas por adelantado.


En un post anterior os hablaba un poquito sobre el rol que ejerce el emulsionante dentro de la emulsión de betún. Como doy por supuesto que ya sabéis de sobras que el emulsionante permite que el betún y el agua coexistan en una sola fase, casi que hoy me gustaría profundizar un pelín más en su efecto regulador de la rotura de la emulsión.

 

re1


En técnicas de pavimentación por lo general la emulsión bituminosa rompe en contacto con el árido. Hasta ahí se puede decir que es fácil, digamos que previsible. La complicación viene cuando pedimos que esa emulsión rompa en contacto con el árido pero en el momento en que lo necesitemos. Eso ya suele costar algo más y va en función de la técnica con emulsión que debamos aplicar.


Cuando hablamos por ejemplo de riegos de adherencia, se busca extender una emulsión sobre un firme intermedio (digamos una capa inferior) que asegure que la capa extender encima se enganche de manera óptima. Obviamente interesa extender uniformemente la emulsión (por tanto no debe ser una emulsión muy viscosa) y que la rotura de la emulsión sea prácticamente instantánea para evitar que luego se enganche a las ruedas, por ejemplo, de la maquinaria que extenderá la capa superior. En definitiva deberemos buscar una emulsión parecida a una C60B3 y si hablamos de termoadherentes pues será mejor que el betún emulsionado sea de penetración muy baja.


En cambio para riegos de imprimación, donde se busca impermeabilizar o preparar una zahorra previo a otro tratamiento, está claro que lo interesante será que la emulsión penetre lo más profundamente que se pueda dentro de la zahorra de base. Por tanto será aconsejable utilizar una emulsión con fluxante y de rotura bastante lenta, más que nada para que no rompa ya en la superficie. Emulsiones tipo C50BF4 o C60BF4 estarían bien.


En el caso de tratamientos superficiales de riegos con gravilla (TSRG), es decir el “surface dressing” que dicen en el resto del mundo, buscamos conservación y mejora de textura en la capa de rodadura. Se extiende primero la emulsión y seguidamente una gravilla. Interesa una rotura muy rápida, casi instantánea, tan pronto la emulsión se encuentra con la gravilla. Una C65B2 (o incluso 3) parecen adecuadas.

 

re2

 

Ya sabéis que tenemos muchas técnicas de pavimentación en las que se utiliza emulsión, pero como este post no puede ser muy largo, tan solo mencionaré una más... acabaré con las lechadas.


Las lechadas y microaglomerados son técnicas estupendas para mejorar el deslizamiento e impermeabilizar (y por tanto conservar) la capa de rodadura. Vamos que ideal para alargar la vida útil de la carretera.


La técnica de las lechadas bituminosas conlleva una serie de parámetros que exigen quizás lo máximo que se le puede pedir a un emulsionante dentro de una emulsión. En las lechadas se extiende una mezcla emulsión + árido que por supuesto debe ser manejable mientras se mezcla y extiende, y que ha de romper y tomar fuerte cohesión justo después del extendido... no mucho más tarde porque obviamente hay prisa en abrir la carretera al tráfico. O sea la emulsión no puede romper ni antes ni mucho después de su extendido, sino que tiene que romper de golpe, digamos que de manera franca, justo después del extendido.

 

re3


Esa rotura de la emulsión tan sumamente controlada parece difícil y complicada, pero tranquilos que hay trucos y maneras de conseguirlo


Una manera, digamos que a la “española”, sería partiendo de una emulsión de rotura lenta (pero tampoco muy, muy lenta) e hidrofobizar el árido previamente con un aditivo que llamamos retardante. Ensayando previamente con los materiales de obra (árido, emulsión, retardante y agua) encontraremos la proporción óptima entre ellos para que la mezcla rompa a su justo tiempo. Una emulsión C60B5 o similar parece aconsejable.


Otra manera, podríamos decir que a la “europea”, es partiendo de una emulsión de rotura más lenta y acelerar de manera controlada la rotura y toma de cohesión con la adición justita de cemento que haga falta. Ensayando previamente con los materiales de obra (árido, emulsión, cemento y agua) encontraremos la mejor proporción entre ellos para que la mezcla rompa a su determinado momento.

 

re4


Algunos pensareis que todo esto de las emulsiones es muy complicado, pero de verdad que no lo es. El asunto es contar con un buen experto, que hay muchos, y no hacer locuras ni pruebas sin sentido. En ATEB estamos a vuestra disposición para ayudar en cualquier duda técnica que os surja y como somos una asociación sin ánimo de lucro, pues no os vamos a cobrar. Bueno, no os doy más la tabarra y acabaré igual que en el post anterior: en tema de emulsiones mejor será que no se automedique y por favor consulte al profesional competente.


Y otro día ya os hablo de fútbol que es lo que en realidad me gusta...

 

Read 2700 times
D. Lluis Lozano

Director Área del Asociado de ATEB

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Top Five